Música desde una intención poética

          Pensar en términos de paralelos al lenguaje poético en la palabra y la posibilidad de la música como poesía es un modelo de enfoque que puede aportar elementos hacia nuevos caminos.
 Alrededor de esto recuerdo juegos que realizaba y que consistían más en un taller de cuento y poesía que en lo que un músico busca como primer esquema de estructura en su lenguaje. Uno de estos juegos era entrar en un bar y escribir las diferentes conversaciones que tenían las personas, o más especificamente fragmentos de frases disolviendo la intención narrativa de los comunicadores para así encontrar ludicamente un nuevo tema, un nuevo texto, otras intenciones detrás de la atmósfera del bar en el papel.
         Entonces así empecé a intuir al objeto verbal como una forma de "dominante musical" ( un acorde especial por la tensión producida en el tritono que hay entre la tercera y la séptima ), y a escribir textos con consecuencias "poéticas" diversas a partir de aplicar procedimientos musicalmente compositivos "en la palabra".


        

 Y fue esta actividad lúdica la que me llevó a entender que en los libros de armonía musical, además de conceptos indiscutiblemente valiosos, había siempre una intención a manera de hipótesis de búsqueda muchas veces "evolutiva" como una suma de elementos en el lenguaje, es decir que mientras más sofisticada la cosa, más moderna sonaba pero a la vez yo conocía poesía que no era sofisticada y no por eso no era lo que era. Entonces así desconfié del camino de lo complicado por lo complejo en sí, sin tratar de dejar de ser un observador del fenómeno musical con cierta intención crítica, pero esa crítica empecé a llevarla a la apertura de los elementos poéticos en la música, y esto ciertamente no se dá de un modo tan claro cuando nos enseñan el esquema de las funciones armónicas y los casos de acordes "especiales" como elementos que completan esta teoría. Y además en las teorías musicales a las que tuve un acercamiento observé que los teorizadores utilizaban (incluso de modo forzado) metáforas y palabras salidas de otros contextos y otras disciplinas para intentar dar forma a sus ideas entonces me dije que si eso era así debía serlo por alguna razon mas alla de las circunstancias.  Y así me pregunté porqué nadie hablaba frontalmente de las bases poéticas en la música, considerando libros de estética como el de Strawinsky ( Poética musical ) que eludían el tema pese a llevar ese título.
         Entonces desde esa necesidad fuí pensando acerca de los "hilos conductores" entre el lenguaje poético en la palabra y la música como poesía.
  De este modo me acerqué a un modelo de trabajo que parte de lo mínimo, como puede serlo un acorde o una especie armónica particular manifestada en ese acorde de cuatro, cinco o más sonidos y así empezar el viaje hacia la música.
         Pero la hipótesis que consideré es que la música (como fenómeno) es algo de lo que sabemos poco y sobre lo que teorizamos menos, y este es un punto de divergencia con algunas escuelas o conservatorios musicales desde donde se suele a veces exaltar a los autores clásicos y sus obras como los grandes logros de la humanidad en un sentido estático de análisis sin bajar a tierra los contextos económicos o sociales en que esas obras se realizaron.
  Entonces interpretando los documentos musicales a los que fuí accediendo, con el tiempo traté de evitar ese aspecto "estático" como modelo de comprensión o acercamiento y traté de reducir las cosas a un juego que suma significados inevitablemente al uno incorporar distintos niveles de interpretación. 
 Y eso es lo que busqué en los experimentos musicales que desarrollé a los largo de más de diez años en el antiguo estudio T.N.T. en Buenos Aires.
         Y el buscar las relaciones secretas de las cosas en los distintos paisajes del mundo de la palabra me resultó semejante a interpolar diferentes ejes tonales en la construcción de la música.
 Además pude constatar que los modelos "cósmicos" o las especulaciones acerca de la forma del universo desde los tiempos más antiguos se correspondían con distintos modelos teóricos en la música hasta llegar al desarrollo de conceptos complejos como la idea de tonalidad y armonía musical.   


         Un ejemplo claro de eso es la correspondencia del desarrollo de la perspectiva en la pintura ( la tridimensionalidad del espacio ) con la decantación del significado de la función armónica de "subdominante" como profundidad espacial.
         Y así fuí "achicando el cerco" para ir relacionando ejes narrativos con ejes tonales, especies armónicas con palabras, procesos cadenciales con metáforas y distintas posibilidades que fuí desarrollando como preguntas antes que como respuestas.
 
         También es cierto que a veces se usa a la música para inventar teorías psicológicas, antropológicas, de animación y de todo tipo ( como un simple snobismo ) sin recabar en el valor del sonido desde el propio sonido, y ese es otro móvil que me lleva a escribir estas líneas, es decir para reafirmar el valor del sonido como experiencia vivencial que se dió (tal vez más en otros tiempos) en las salas de conciertos.
       Entonces y sin negar el valor de las grandes obras realizadas, uno (humildemente) trata de abrir una ventana a la gran obra que es la naturaleza con la intención (a veces desafiante) de elegir el anteojo con el cual la mira y la contempla. 
 
                                                                        M.J.

 

"Relato de un collage (marcelo jeremías trío)"


 

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